En We The Free (WTF) reimaginamos las jerarquías tradicionales. Con una comunidad tan amplia de voluntariado, equipos de organización y personas en plantilla, el típico modelo vertical de arriba a abajo nunca encajó con nuestra forma de ser.
Preferimos vernos como una galaxia: fuerte, interconectada y luminosa, donde cada estrella cumple un papel fundamental dentro del conjunto. Por eso hemos decidido dar un paso adelante y adoptar un nuevo modelo de liderazgo acorde a nuestra evolución: el modelo de constelación.
¿Por qué dejamos atrás la «pirámide invertida»?
Desde los inicios de WTF, soñamos con un movimiento donde cada grupo local tuviera total autonomía para innovar, probar nuevas ideas y tomar sus propias decisiones. Investigamos a fondo cuáles eran los modelos más eficaces y encontramos cada vez más pruebas de que los equipos autónomos y autogestionados superaban a las estructuras jerárquicas tradicionales en productividad, motivación, innovación y resiliencia. También nos marcaron los resultados de la Encuesta de Derechos Animales de 2019 —la mayor consulta realizada en nuestro ámbito hasta la fecha—, donde activistas de todo el planeta señalaban su falta de confianza en las cúpulas directivas y rechazaban de plano que figuras visibles les dictaran qué pensar, decir o hacer.
El equipo fundador de WTF jamás buscó notoriedad ni la autoridad de los liderazgos de siempre. Al contrario: su objetivo era dejarse la piel entre bambalinas para respaldar a una red imparable de activistas que no dejaba de crecer, con responsabilidades y roles orientados a sostener y acompañar, no a mandar.
Así nació el modelo de la pirámide invertida.

Este esquema parte de una base indiscutible: sin el voluntariado, WTF sencillamente no existiría. Animamos a los grupos locales a hacer suya esta fórmula de autonomía, innovación y decisiones colectivas, a la vez que recogíamos encuestas e impresiones directas para evaluar y adaptar nuestra estrategia. Este enfoque horizontal y abierto se sentía honesto y natural. Sabíamos que haber fundado la organización no nos daba la verdad absoluta, y gracias a esa confianza nacieron muchas de nuestras mejores iniciativas.
Sin embargo, no siempre salió como esperábamos. En una ocasión recibimos acusaciones muy graves sobre una persona voluntaria que ponían en riesgo la seguridad del grupo. Trasladamos las pruebas al equipo de organización local, que optó por darle otra oportunidad. La decisión desconcertó al Equipo de Soporte Global dada la gravedad de los hechos, y al final tuvimos que intervenir directamente para proteger a la comunidad. Al analizar lo ocurrido, quienes coordinaban el grupo admitieron que les había resultado imposible mantener la distancia y la objetividad por su cercanía personal al conflicto.
En resumen: nuestro modelo de liderazgo tenía grietas. Reaccionamos reforzando la formación del equipo de organización para brindarles más herramientas en su labor y establecimos que cualquier vulneración grave de nuestros valores o del bienestar comunitario requeriría nuestra implicación directa. Desde entonces, la mejoría ha sido evidente. Las encuestas periódicas demuestran que el voluntariado se siente arropado y cuidado, y las incidencias se resuelven con agilidad. La autonomía, las ganas de innovar y el consenso siguen guiando a los equipos locales, sabiendo que el Equipo de Soporte Global siempre está ahí para lo que haga falta.
Pero surgió otro reto. Al abrir la participación para definir el rumbo y la estrategia de WTF, descubrimos que no todas las voces pesaban igual. Con frecuencia, quienes tienen opiniones más tajantes son quienes más alzan la voz y menos dispuestas están a ceder. En los debates virtuales esto se vuelve especialmente complejo. No resultaba justo que personas poco activas, pero con opiniones muy ruidosas, tuvieran el mismo peso que quienes asisten sin falta a cada acción pero expresan sus ideas de forma más tranquila. En nuestro movimiento, la voz principal debe estar en manos de quienes se forman y crecen, encarnan nuestros valores, participan con constancia en las convocatorias y aportan experiencia y habilidades reales a su labor.
También es de justicia valorar el papel del Equipo de Soporte Global, la Junta Directiva y el Comité Asesor, que aportan su bagaje profesional en gobernanza de entidades sin ánimo de lucro, investigación, resolución de conflictos, teoría del cambio social y desarrollo continuo dentro del movimiento por la liberación animal.
Con todo este aprendizaje a las espaldas, planteamos un nuevo marco que une nuestra visión fundacional con la experiencia acumulada en el camino.
El modelo de constelación

🌟 El voluntariado: las estrellas que brillan
El voluntariado es el motor y la luz de nuestro movimiento. Cada acción en la calle, cada conversación y cada evento existe porque hay personas que dan el paso con valentía, empatía y constancia. El voluntariado da vida a WTF: cada persona aporta una fuerza y un brillo únicos a nuestra galaxia.
Dispone de autonomía real para actuar dentro de nuestros valores, consensos y formas de comunicar. Aunque cada persona cuenta, reconocemos que el compromiso firme y la constancia en el tiempo tienen un valor especial. Ponemos en valor a quienes se implican, evolucionan y caminan hombro con hombro con este propósito colectivo.
🔗 Los equipos de organización: quienes conectan y guían
Quienes organizan son el nexo que da forma a las constelaciones. Hacen posible el movimiento a escala local: forman los grupos, coordinan las acciones y construyen un espacio seguro, solidario y responsable.
Su labor no se basa en mandar, pero su liderazgo es indiscutible. Dedican horas, energía y sostén emocional, formándose para tomar decisiones con criterio que hagan avanzar a su grupo. Es un liderazgo basado en los vínculos: ayudar a que el resto brille mientras mantienen cohesionada la constelación.
Su papel es de servicio, coordinación, humildad y compromiso, y merecen todo el reconocimiento y respaldo por su entrega.
🧭 El Equipo de Soporte: la brújula del rumbo
El Equipo de Soporte ayuda a no perder el norte. No estamos por encima ni por delante: estamos en el centro, cuidando de que toda la red avance en sintonía con la misión, los principios y el enfoque de WTF.
Entendemos este rol desde el servicio y el acompañamiento responsable. Nos coordinamos con los distintos grupos del movimiento para crecer y adaptarnos sin perder el arraigo. No damos órdenes: sumamos nuestra experiencia técnica y humana cuando hace falta. Esto pasa por orientar, abrir procesos de decisión colectivos, mediar en conversaciones difíciles o respaldar experimentos e iniciativas novedosas. También nos dedicamos a escuchar, reflexionar y actuar para velar por la coherencia ética, la estrategia general y la seguridad de la comunidad.
Nuestra meta es facilitar las condiciones para que todo el mundo sume y hacer de brújula: acompañar a cada grupo para que trace su propio camino con claridad, empatía y seguridad.
En la práctica:
Seguiremos fomentando la participación activa de los grupos locales y de toda la base de voluntariado en las decisiones comunes siempre que sea viable y constructivo. Los equipos mantendrán su autonomía operativa para definir aspectos clave: cómo llevar a cabo sus convocatorias, qué formatos priorizar, qué imágenes proyectar (locales, explícitas o no) o con qué otras campañas colaborar. Contarán con formación específica para gestionar desavenencias cotidianas en el plano local, con la tranquilidad de que el Equipo de Soporte Global responderá de inmediato ante conflictos graves, vulneraciones de principios éticos, temas de seguridad o cualquier duda que necesiten resolver.
Seguiremos impulsando la innovación en cada equipo, facilitando materiales, formaciones, acompañamiento y recursos contrastados en base a nuestra experiencia e investigación.
Además, hoy contamos con un Equipo de Soporte Global sólido y diverso, cuya experiencia técnica y dedicación aportan un valor enorme. Ponemos todo ese conocimiento a disposición del movimiento sin perder la humildad, con ganas permanentes de aprender y apoyándonos en los datos y las opiniones que nos hace llegar el voluntariado para definir nuestros pasos.
Esperamos que sientas este modelo como lo sentimos aquí: no como una ruptura, sino como una evolución natural. Nace para aportar calma, respaldo, confianza y unidad a nuestro movimiento, y para ayudarnos a luchar de la mejor forma posible por los animales.
Gracias de corazón por formar parte de esta galaxia imparable.