We The Free
Toggle sidebar
Donar Únete a WTF
Volver a todas las publicaciones

Activismo en el día a día: 6 acciones sencillas para defender a los animales en tu rutina

Por Lee Pillar · 19 de noviembre de 2024
Activismo en el día a día: 6 acciones sencillas para defender a los animales en tu rutina

¿Alguna vez has sentido ganas de hacer más por los animales, pero sientes que no te da la vida para marcar una diferencia real? ¿O te cuesta reunir la energía necesaria para enfrentarte a la avalancha de excusas de siempre cada vez que hablas abiertamente de veganismo y derechos animales?

¿Y si pudieras promover los derechos de los animales cada día, integrando pequeños gestos en tu rutina habitual y sin tener que meterte en debates agotadores?

Tenemos una buena noticia: se puede hacer exactamente eso. Te contamos cómo:

vegan-hand-sign-animal-rights

1. Conoce las marcas libres de crueldad (y pasa de las demás)

El primer paso que podemos dar es priorizar al máximo los productos libres de crueldad.

Pasar a una alimentación vegana suele ser el primer paso al rechazar la violencia contra los animales, pero por desgracia hay un sinfín de productos que siguen explotándolos y maltratándolos, a menudo donde menos nos lo esperamos. Las velas, por ejemplo, suelen llevar cera de abeja o grasas animales, o fragancias testadas en animales; buscar sellos de certificación vegana o saber qué marcas rechazan la experimentación animal es la mejor forma de no caer en la trampa.

La moda y la cosmética son los siguientes ámbitos clave donde cortar de raíz la crueldad, ya que usamos estos productos a diario.

El mundo de la moda puede ser un auténtico campo de minas: cuero, lana, seda, plumas, pieles (incluida la de conejo) y mucho más proceden directamente del abuso y la explotación animal. Es un tema inmenso contra el que el movimiento por los derechos de los animales lucha sin descanso, pero tu propio armario es un gran punto de partida desde casa. Echa un vistazo a este magnífico artículo de PETA para entender los aspectos básicos de la moda vegana y conocer las marcas e iniciativas que ya han dado el paso hacia prácticas éticas.

La industria cosmética no se queda atrás en abusos. Maquillaje, productos para el pelo, geles de ducha, jabones... es facilísimo meterlos en la cesta de la compra sin conocer las políticas de la empresa sobre experimentación animal. La base de datos Beauty Without Bunnies de PETA es un recurso excelente para comprobar si una marca de cosmética es verdaderamente libre de crueldad. Incluso tienen una app que puedes descargar (App Store / Google Play) para salir de dudas al instante mientras haces la compra.

2. Aprovecha tus redes sociales

Las redes sociales son parte inevitable de nuestras vidas. Según el informe Global Review 2023 de DataReportal, «las personas usuarias de internet en edad laboral pasan de media más de 2 horas y media al día en redes sociales». Pensemos lo que pensemos al respecto, una cosa está clara: su influencia es gigantesca.

Esto significa que podemos usar nuestros perfiles para alzar la voz por los animales sin robarle más horas al reloj. Y lo mejor de esta forma de activismo es que hay mil maneras de hacerlo: creando tu propio contenido o compartiendo lo que te inspire (un buen punto de partida es seguir y compartir nuestras publicaciones en @activism.wtf). También puedes compartir contenido divulgativo (cuentas geniales para esto son @earthlinged y @bitesizevegan), recetas veganas (nos encantan @bosh.tv, @veganricha y @vegan_punks), publicaciones de activistas y creadores de contenido (como @davidramms, @clif_grant o @itsmelandsteve), difundir peticiones en tus historias y en el muro, o simplemente compartir algún meme vegano con gracia.

Incluso puedes abrirte una cuenta de MyStats y compartir el enlace a 3movies.wtf. Tu cuenta de MyStats registra cuántas personas abren y hacen clic en tu enlace, lo que te permite ver a cuánta gente has motivado a dar el paso.

Y no olvides que, si no te va mucho publicar, no hace falta que subas contenido para apoyar la causa. Con solo seguir, dar «me gusta» y comentar en estas cuentas, ayudas a activistas, creadores y colectivos a multiplicar su alcance para inundar las redes de mensajes necesarios que cambian conciencias.

3. Pide opciones veganas allá donde vayas

Una de las mejores formas de generar un impacto directo es animar a bares, restaurantes y cafeterías a incorporar alternativas 100 % vegetales en sus cartas. Y no hace falta pasar un mal trago para conseguirlo.

Por supuesto, si tienes cerca un local totalmente vegano, apoyarlo con tu consumo habitual es primordial. Mantener abiertos estos negocios les da visibilidad y fuerza, y es una de las vías más efectivas para que quienes aún consumen animales se animen a probar opciones vegetales.

Pero si vas a un sitio que no está pensado para veganos, tienes una oportunidad de oro para alzar la voz por los animales. Aquí tienes algunas ideas para invitar a estos locales a replantearse su oferta:

  • Llama antes y pregunta qué alternativas veganas tienen. Si no ofrecen nada (o la propuesta es ridícula), coméntales amablemente que entonces buscarás otro sitio donde sí puedas comer.
  • Pregunta al personal de sala si tienen carta o menú vegano. Esto siembra la idea de que hace falta crear uno o, al menos, obliga al personal a enterarse de qué opciones lo son, de modo que responderán mejor la próxima vez que alguien pregunte.
  • ¡No te cortes en repreguntar! Que algo ponga que es vegano en la carta no siempre garantiza que lo sea del todo. Pregunta si fríen las patatas en una freidora aparte o si hacen las hamburguesas vegetales en la misma plancha que la carne. Y si pides un café, asegúrate de que le hayan puesto leche vegetal. (Esto pasa muchísimo: más de una vez he preguntado para confirmar y habían echado leche de vaca, así que ahórrate el disgusto preguntando con naturalidad).
  • Pregunta qué vinos son veganos. Puedes consultarlo directamente o buscar las marcas en internet (Barnivore es una base de datos genial para comprobar bebidas alcohólicas). A menudo en sala no sabrán qué vinos lo son y cuáles no; es una excusa perfecta para sugerir con sutileza (o sin rodeos, si te sientes con confianza) que indiquen cuáles son veganos en la carta.
  • Deja una reseña. Probablemente sea la manera más eficaz de visibilizar si un local está a la altura. La hostelería se toma muy en serio las valoraciones de la clientela, y un comentario sincero desde la perspectiva vegana pesa mucho a la hora de tomar futuras decisiones. Sea como sea tu experiencia —buena o regular—, ¡anímate a dejar una reseña!

Son detalles pequeños pero con una fuerza tremenda para transformar la oferta hostelera a gran escala cada vez que sales a tomar un café, a cenar o a tomar algo.

4. Lee, investiga y fórmate

Una de las mejores herramientas en el activismo por los animales es contar con información rigurosa y contrastada. Ya estés empezando o lleves años en esto, te vas a encontrar con los mismos argumentos una y otra vez, así que viene genial saber responder a cada objeción con seguridad.

La solución es bien fácil: ¡leer! Hay una literatura inmensa en torno a los derechos de los animales. Si sueles leer en tus ratos libres, ¿por qué no apostar por alguno de estos libros? (Incluso puedes hacer activismo silencioso leyéndolos en el transporte público o en cafeterías para que todo el mundo vea el título en la portada):

  • «The Case for Animal Rights» (En defensa de los derechos de los animales), de Tom Regan
    Una sólida argumentación filosófica sobre el valor intrínseco de los animales y por qué merecen respeto por derecho propio.
  • «Animal Rights: The Abolitionist Approach» (El enfoque abolicionista de los derechos de los animales), de Gary L. Francione
    Profundiza en la vía abolicionista del movimiento y defiende el fin innegociable de toda explotación animal.
  • «Por qué amamos a los perros, nos comemos a los cerdos y nos vestimos con las vacas: una introducción al carnismo», de Melanie Joy
    Disecciona el concepto de carnismo y cuestiona de raíz las justificaciones sociales para comer animales.
  • «Hacia un futuro vegano» (This Is Vegan Propaganda), de Ed Winters
    Un repaso exhaustivo a las prácticas estándar de la ganadería, abordando además la nutrición, los retos de salud pública y las contradicciones de consumir productos de origen animal.

Earthling Ed sujeta dos ejemplares de su libro «This Is Vegan Propaganda»

Fuente de la imagen: VeganSustainability.com

Otra manera estupenda de adquirir herramientas para hablar con la gente sobre la explotación animal es visitar la página de formación de We The Free, donde ofrecemos talleres a los que puedes apuntarte y una recopilación de vídeos que tocan todos los ángulos del activismo. Hasta hoy, en We The Free hemos formado a más de 5000 activistas, ayudando a pulir habilidades comunicativas, ganar confianza y asumir roles de coordinación.

5. Apoya económicamente a organizaciones por los derechos animales

Esta acción apenas te llevará tiempo y tiene un impacto directo e inmediato. Si tu situación económica te lo permite, donar a entidades o santuarios que te toquen el corazón es una manera increíble de ayudar a los animales. Muchas iniciativas pequeñas, en especial los santuarios de animales, sobreviven a duras penas para mantener a quienes han rescatado; sin ayudas públicas, subsisten exclusivamente gracias a las donaciones individuales. Configura una aportación periódica y difunde tu apoyo en redes para darles visibilidad.

6. Predica con el ejemplo

«Cada persona debe vivir su vida como un modelo para las demás»

— Rosa Parks

Depende de cada una de nosotras generar el cambio que queremos ver en el mundo. No podemos quedarnos de brazos cruzados esperando a que alguien dé el primer paso. Si una causa nos importa de verdad, tenemos la responsabilidad —con el movimiento y con nosotras mismas— de liderar esa transformación.

Y eso no significa que tengas que convertirte en una figura mediática, acumular miles de seguidores ni destacar por encima de nadie. Se trata simplemente de vivir de acuerdo con tus principios y, desde ahí, inspirar a quienes te rodean a hacer lo mismo.

Esta última actitud lo empapa todo y solo requiere tu determinación de poner fin al maltrato animal. Todas las acciones anteriores van en esta dirección, pero hay infinidad de gestos cotidianos con los que inspirar: llevar una bolsa de tela con un mensaje vegano, llevar dulces veganos al trabajo, tratar con verdadero respeto a los animales con quienes convives, poner pegatinas de organizaciones animalistas en tu portátil, salvar a una abeja en la acera, pedir a una tienda del barrio que deje de vender trampas de pegamento, desterrar del vocabulario expresiones violentas (como «matar dos pájaros de un tiro») o cambiar el nombre de tu red wifi para incluir la palabra «vegano».

Los gestos cotidianos en nuestras rutinas pueden parecer pequeños, pero suman una fuerza descomunal: construir una sociedad cada vez más consciente de la urgencia de mirar a los demás animales con empatía y respeto.

Incluso con gestos mínimos, puedes marcar una gran diferencia.

Recuerda entrar en los enlaces de este artículo para crear tu cuenta de MyStats o acceder a nuestros recursos de formación y llevar tu impacto todavía más lejos.

Más recursos de interés: